Carlos Carnicero

La utilidad de las manifestaciones en función de quien las convoca

José Montilla y José Luis Rodríguez Zapatero se van a reunir en La Moncloa para tratar de la sentencia del Tribunal Constitucional y de las consecuencias que puedan derivarse de la manifestación de Barcelona. En medio, la exaltación de la obviedad y de la cuadratura del círculo: se quiere poner remedio a un problema que no sólo es de Cataluña –el mal llamado problema catalán, Montilla “dixit”- sino de España. Muy bien, ojala acierten en explicar cual es ese problema para que podamos hacer cábalas sobre su solución. Y sobre todo, para saber si tal solución existe como una realidad estable o son sólo soluciones hasta la siguiente reivindicación nacionalista; de los adheridos a esa ideología nunca sabemos su grado de satisfacción, con el agravante que una parte importante de la izquierda española ha determinado que la insaciabilidad es progresista.

Habría que tomar una decisión previa que nos comprometiera a todos: saber si las instituciones, quienes las dirigen y los líderes políticos, están sometidos al imperio de la ley. Es una pregunta clave porque determinará todos los comportamientos. Eso se llama “estado de derecho”, en donde todas las conductas, incluso las del Rey, están sometidas a las leyes.

Desde ese punto de vista, modificar la sentencia del Tribunal Constitucional -y por lo tanto sus consecuencias- sólo tiene dos vías posibles. Aplicar la sentencia con los llamados “recortes” que contiene, incluidas las vías que sugiere para, por medio de una ley orgánica, solventar incompatibilidades entre el Estatuto y la Constitución, y encajar los preceptos que ahora chocan y tienen solución por esa vía, o revisar la Constitución para que encaje en ella la redacción del estatuto antes de que fuera modificado por la sentencia. Eso incluiría –siempre para satisfacer a los insatisfechos desde el nacionalismo catalán- el cambio de concepto de la “indivisible nación española” y la parcelación de la soberanía por la de un estado confederal, compuesto de naciones que eligen unirse sin compartir la soberanía que radicaría en las autonomías. Salvo que lo que se pretenda sea una “excepción catalana”, en la que lo que entonces sería una “nación” optaría o no por unirse con el resto de España sin ceder una soberanía que en ese caso sería privativa de Cataluña.

Así de sencillo, tanto, que hasta el más limitado de nuestros dirigentes políticos, no tendría por qué tener dificultades de comprensión.

El caso es que el presidente de la Generalitat de Catalunya invoca una manifestación -cuyos asistentes oscilan entre los cincuenta y seis mil que daba el método científico de una empresa de medición contratada por la agencia EFE, y el millón y medio que aseguran los convocantes que afluyeron- para modificar la sentencia del Constitucional. No debiera ser un dato menor llegar a un consenso sobre las cifras, si se quieren utilizar como valor de influencia política –e incluso hasta jurídica- de acuerdo con algunos dichos sobreentendidos y nunca bien explicados, por los que los convocantes de cada marcha tienen derecho a conseguir que el Gobierno no puede “desentender” el clamor de los que así se expresan.

Bueno, llegados a este punto, ¿qué quieren quienes se arrogan la representación de los manifestantes, que iban desde la más animosa manifestación independentista y de desprecio hacia España, hasta quienes sólo quería demostrar su desacuerdo con la sentencia del Tribunal Constitucional?

José Montilla y el resto de los dirigentes políticos nacionalistas catalanes no aclaran del todo nunca si están dispuestos a someterse al dictado de la ley. Es decir, si respetan la Constitución y lo desarrollado en la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional. Si fuera así, cosa dudosa, no tiene otra vía de escape que la modificación de la Constitución. Y tampoco ayuda mucho el Gobierno cuando su vicepresidenta María Teresa Fernández de La Vega afirma, según el diario El País:

“La vicepresidenta primera y portavoz del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha asegurado hoy que el marco y el modelo político que establece el Estatuto para Cataluña caben “perfectamente” en la Constitución”.

De la Vega ha subrayado además que la autonomía que, “en base a su identidad”, reclama el pueblo catalán tiene espacio en el proyecto “plural y diverso, pero común, que es España”. ¿Qué quiere decir la vicepresidenta del Gobierno de España con estas manifestaciones? Qué es lo que cabe en la Constitución, ¿lo que pretende Montilla o lo que dice la sentencia del Constitucional?, porque son cosas bien distintas.

Al margen de que no hay democracia posible sin estado de derecho, convendría que también nos pusiéramos de acuerdo en los casos en los que el Gobierno tiene que tomar en consideración a los manifestantes. ¿Además de las complejos y a veces contradictorios reclamos de los manifestantes de Barcelona, tienen el mismo valor reivindicativo las manifestaciones apoyadas por la Iglesia Católica española, las que piden la anulación de la ley de interrupción del embarazo o las que en su día se pronunciaban en contra de la negociación con ETA?

¿Cómo se modula la validez de las reclamaciones cuando los manifestantes chocan con la ley? Si la huelga general del 29 de septiembre tiene éxito, ¿estará dispuesto el Gobierno a encajar las demandas de los sindicatos en las medidas legales para combatir la crisis?

La coherencia es la obligación intelectual de que las reflexiones encadenadas, tendentes a analizar un problema y sus soluciones, no sean contradictorias entre sí, de manera que puedan formar un conjunto armónico en el que todas las afirmaciones se puedan soportar las unas en las otras. Ser coherente es una servidumbre intelectual que impide que una cosas y la contraria puedan coexistir. En este mundo, en esta época que nos ha tocado vivir, la coherencia se ha convertido en un menú a la carta en la que los platos pueden combinarse con el choque más rotundo de sabores. Lo que conviene sirve y encontrará mecanismos de estar justificado y ser compatible con la resolución contraria, cuando las utilidades cambian es el milagro de la alquimia de nuestra clase dirigente. En ese sentido, a las manifestaciones hay que hacerles caso siempre que sean favorables. El problema grave que tenemos con esta es que ni siquiera los convocantes son coherentes entre si. ( Artículo publicado en el periódico El Plural.com)

31 Comentarios

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  1. Juan Carlos

    Buenos días, varias reflexiones al hilo de lo escrito

    1 No veo ninguna crítica específica a los que verdaderamente están empujando en Cataluña hacial el indepndentismo: los nacionalistas. Llamar nacionalista a Montilla me parece excesivo y, además, oculta la verdad. Si Ud. pasa por una fase, como el hombre con la oral, la anal, etc., por una fase antisocilista el ignorar lo que empujan en Cataluña los nacionalistas le queda bien para sus tesis pero no describe en dónde está verdaderamente la cuestión.

    2 Claro que impera le lay. Pero ésta impera hasta que los hechos se imponen. O no ha pasado esto en los balcanes, y está pasando en Bélgica, en su día la sepración de Pakistá y la India y de Bangla Desh de Pakistán y ha pasado y pasará en otros países. Entonces no se olvide que si se bloquea el cambio cuando éste se pide en una determinada dirección puede venir por vía de hechos. Y no me refiero a la violencia que es lo que probablemente hace que el País Vasco esté “mejor” que Cataluña en términos de independentismo sino por la fuerza de la opinión. Si se consolida una mayoría independentista por mucho que le moleste a Ud. y a mí le aseguro que puede ir adelante por mucha constitución que diga lo que quiera.

    3 En este sentido creo que la alternativa a la que se había llegado, incluso por encima del psc y acuerdo con CIU, era una alternativa, desde luego no definitiva, porque el nacinalismo quiere llegar a la independencia. Creo firmemente que ésta es dañina para Cataluña y España pero los problemas se empiezan a resolver cuando se reconocen y se buscan pactos a toda costa y no confrontación que siempre es estéril.

    3 En este sentido un tribunal constitucional que está capidisminuido y con unos sesgos políticos determinados y se ven incapaces de llegar a acuerdos en 4 años, cuando enmiendan una decisión de las cámaras y del voto pues es bastante lógico que su valor y el de la sentencia sean cuestionados .

    4 Cuestionar el valor y la sentencia misma se puede hacer y, sobre todo, no se olvide de que también la libertad de expresión está definida y defendida por la ley al igual que la de manifestación y se van a seguir dando por mucho que Ud. quisiera que se enmudeciera pero también tratando, parece, de ir contra la ley. Porque si no se puede, parece, criticar a un tribunal y sus miembros por qué razón sí se puede impedir que alguien, aunque sea presidente, se manifieste?

    5 Sí tiene para mí importancia el número de manifestantes. Si fueran 56.000 (y EFE me ofrece mayor credibilidad que, por ejemplo, Telemadrid con sus cifras ridículas) sería un fracaso y me tranquilizaría bastante.

    5 El PSC es, en opinión mayoritaria, catalanista y no nacionalista. Cargar contra el único bastión de peso que queda en Cataluña de unión con España es un inmenso error. Pero, claro, parece que a Ud. sólo le interesa, cuando el gobierno está en horas bajas, situarse lo más lejos del mismo.

    Saludos, Juan Carlos Ortigosa

  2. Miguel Angel

    Carlos, de acuerdo con lo planteado en el artículo, tan solo una apostilla. Algunas de las preguntas que planteas, supongo que de forma retórica, ya tienen respuesta. Los nacionalistas catalanes (ERC, CiU, IPC, y el PSC según convenga, últimamente siempre) no buscan un encaje legal y emocional de Cataluña en España, no nos engañemos, sencillamente no quieren pertenecer a España. Punto. En la constitución del 78 se intentó buscar un punto de encuentro con ellos con el estado autonómico, pero 30 años después vemos que ha resultado un fracaso. Lejos de respetarlo y tomarlo como punto de apoyo sobre el que construir una convivencia pacífica y estable, los nacionalistas lo han traicionado, utilizándolo pérfidamente como un paso intermedio entre el punto de partida y su objetivo último irrenunciable: la ruptura con España. Ante esta amenaza la izquierda ha renunciado a dar la batalla, más bien se ha alineado con ellos (¡como en el 34!). Basta ver el PSC o al PSOE de Baleares o Galicia. La derecha también ha renunciado a ello, en este caso por complejos no sean que Pajín les llamen fachas. Y en este estado de cosas llegamos al peor de los escenarios posibles, el momento en que el estado de derecho ha saltado por los aires: El poder ejecutivo, Montilla y ZP, se niegan a cumplir las sentencias de los tribunales. ZP incluso lo ha dejado por escrito en un artículo de La Vanguardia Española, que ahora esconde su apellido. En él propone orillar con leyes orgánicas aquellos aspectos que ha derogado el TC por inconstitucionales. A este callejón sin salida nos ha llevado nuestra casta política, incluido Juan Carlos, que no han querido ver la deriva que llevamos padeciendo desde el mismo inicio de la transición. ¿Qué salidas hay?
    Difícil, yo únicamente veo dar por liquidada la constitución del 78, que de facto ya lo está, e ir a una refundación de España (con o sin Cataluña y Vascongadas según decida el pueblo español), organizando el estado con criterios de racionalidad y eficiencia, y no a golpe de chantaje nacionalista. La alternativa a no hacer esto es un país arruinado y balcanizado que no podemos ni debemos dejar por herencia a nuestros hijos. En esto hemos quedado.

  3. Juan Carlos

    Se me ha olvidado comentar el caso, creo que paradigmático, de Quebec en Canadá. No fue impidiendo incluso referendos de autodeterminación, ni su proyección al exterior que es muy grande sino con negociación y fuerza de convicción por lo que, hasta ahora, han fracasado los intentos de secesión.
    Saludos, Juan Carlos Ortigosa

  4. admin

    SEÑOR ORTIGOSA:
    He respetado su comentario excepto la frase qua hacía alusión a “que tenemos que comer” porque me parece una ofensa gratuita que pretende que escribo para sobrevivir lo que conviene y no lo que pienso. No es así. Escribo lo que creo. Le agradezco su comentario. Un saludo. Carlos

  5. fernando VII

    A mi que cargos electos participen en una manifestación me parece una anomalia, y que las convoquen una indecencia. Lo mismo da que pertenezcan a patidos de gobierno que de oposición. Me explico:
    Cualquier diputado, senador, concejal, … tiene muchos altavoces extraordinarios a su disposición para hacer las revindicaciones que estime oportunas.
    Las manifestaciones en cambio son el arma que le queda a la gente corriente para plasmar sus descontentos y disconformidades.
    Cuando, como ha ocurrido en España, los políticos terminan por dirigir y mediatizar todas y cada una de las manifestaciones, termina por anularse casi la única via de expresión popular más o menos espontanea. Ellos saben lo que hacen.
    A dia de hoy cuesta creerse ninguna manifestación, independientemente de que vayan cuatro gatos o millones de personas; suelen responder a impulsos oportunistas donde los políticos de todo signo intentan llevar el ascua a su sardina. Seguro que la gente acude de buena fé, pero es casi imposible discernir que están queriendo expresar más allá de los eslóganes interesados que terminan imponiendo los políticos. La prueba más palpable es que muchísimas convocatorias absolutamente masivas tienen una nula incidencia a la hora de manifestarse con el voto.
    Los políticos no sa han conformado con enmierdar las instituciones de representatividad democrática, además han invadido el espacio natural de la gente que no tiene otro altavoz para hacer lo propio.
    Yo hace años que no voy a ninguna manisfestación, ni aunque sea contra el terrorismo, ya que todas están ideadas para beneficio político de alguien. La de batallas asquerosas que hemos vivido a cuenta de los lemas que ponen bien a las claras la degradación en las que estamos.

    Otro asunto es que medios nos quedan a la sociedad civil para hacernos valer; internet parece la última esperanza.

    Todo el asunto del Estatut es de una ingenieria política repulsiva. Primero se crea una preocupación que la gente no tenia por meros intereses electorales. Cuando se convoca el referendum la población no hace otra cosas que certificar su desinterés. Pero en política lo que no mata engorda, así que había que sacar provecho al recurso de inconstitucionalidad. Entonces se trabajan el socorrido victimismo y sentimiento de agravio despreciando lo único que a la postre puede hacernos iguales y defendernos contra cualquier abuso; el estado de derecho. Se alimenta de una manera mezquina la hoguera, y un tribunal constitucional politizado hasta la nausea también ayuda en la tarea.

    Y la cosa termina del único modo posible; mal. El constitucional termina por avalar la práctica totalidad del Estatut, lo que realmente tiene valor a efectos prácticos lo respeta íntegramente. Y pese a ello, todos siguen intentando sacar el máximo partido a su estrategia pasando por encima de lo que haga falta. Bochornoso.

    Es trágico ver como gran parte de las preocupaciones y disputas que invaden el espacio público están dirigidas por una perversa ingeniera política apoyada, eso sí, por medios de comunicación que son una interesada correa de transmisión de los partidos.

    Yo cuando hablo con mi familia, con mis amigos, con la gente de mi entorno, con todos aquellos que conozco circunstancialmente; percibo nítidamente que sus preocupaciones reales y su ranking de inquietudes tienen poco que ver con el espectáculo que se representa en la feria pública. Por eso no me creo las manifestaciones y otro montón de cosas más que son oráculos de la nada. Aunque tristemente son reales, de una realidad lacerante y dañina.

  6. Miguel Angel

    A Juan Carlos Ortigosa.
    Tu comentario me ha resultado especialmente interesante por lo nefasto. En él expones un punto de vista muy extendido e interiorizado en una gran mayoría de la población. Resumiendo lo que vienes a decir es que hay que resignarse, que la deriva nacionalista es imparable y que a lo más que podemos aspirar es a atemperarla, ya que si nos oponemos a los nacionalismos con demasiada rotundidad los nacionalistas se pueden enojar e incluso derivar en actitudes violentas. Y claro, eso hay que evitarlo a toda costa. Por todo ello hemos de renunciar a la legalidad, a la libertad, con tal de que no se nos enfaden.
    Este planteamiento se fundamenta en la aceptación previas de una premisa que consiste en admitir que los nacionalistas son invencibles. Contra ellos nada se puede hacer. Pues bien, eso es falso, lo niego. Afirmo lo contrario. Los nacionalistas son muy poca cosa, son violentos eso sí, pero sólo eso, y desde luego perfectamente vencibles.
    El problema es que nunca se les ha plantado cara, jamás se ha elaborado desde una concepción noble de la nación española una replica argumental debidamente propagada entre la población poniendo en evidencia sus mentiras y sus actitudes. Se ha transigido con sus falsificaciones históricas, con sus violaciones de los derechos individuales, con sus mezquindades, etc. Y no se ha elaborado porque hacerlo era defender España, y eso es algo estigmatizado por nuestra chusma, que no casta política; la izquierda por intereses coyunturales electoralistas y la derecha por complejo, es decir por cobardía.
    La única forma segura de acabar como tú prevés que acabaremos si no nos rendimos preventivamente a los nacionalistas, es justamente seguir como hasta ahora: callándonos y pidiéndoles disculpas por existir. Ha llegado el momento de decir basta, sin medir las consecuencias.

  7. Leopoldo Ridruejo Miranda

    En la batalla de Finisterre, Mayo del 1805, cinco meses antes de Trafalgar, el almirante Villeneuve ya habia dado muestras claras de ser un traidor al servicio de los ingleses. Cuando se presentaron las condiciones optimas para atacar a la flota inglesa por barlovento, Villeneuve dio ordenes de parar el ataque. Posteriormente se desentendio de los barcos espanoles, dos de los cuales fueron hechos presos por los ingleses. Lo mismo volveria a suceder en Trafalgar, donde una vez mas los franceses nos dejaron tirados. Es una verguenza que no tuvieramos algun servicio de informacion que nos hubiera alertado de que Villeneuve era en realidad un traidor trabajando para los ingleses, para boicotear la invasion de Inglaterra planeada por Napoleon.

  8. Lydia

    Ayer me solicitaba una pista para poder entender mis argumentos. Creo que sería interesante conociera el estudio llevado a cabo por el profesor de UPF Jaume López en coordinación con 21 universidades europeas sobre las “naciones sin estado” entrevistado hoy día 13-07-2010 por Josep Cuní en su programa “Els matins” de TV3.
    A la corta, o más bien a la larga, los sentimientos de las personas y por ende, de los pueblos, acaban configurando realidades históricas.
    Respecto de la participación en el referendo y tal como indica este estudio cada vez la participación será mayor, máxime, si sigue manteniéndose la incomprensión hacia nosotros.

  9. admin

    Gracias por sus participaciones y por el tono de la mismas. No tengo nada, sino una profunda admiración por Cataluña. El único problema que tengo es que no soy nacionalista y todos los nacionalismos, intelectualmente me parecen un atraso. Pero el máximo respeto por las creencias de cada uno.
    Lo que echo en falta es que el nacioalismo sea incapaz de pactar un marco estable de relación con el resto de los españoles. Y piden respeto a España pero muchos no son respetuosos con ella. Habría que hablar sosegadamente y yo estoy dispuesto.
    Otra vez gracias. Y se le ha molestado personalmente algunas de mis opiniones, sepa que no ha habido intención de faltar a nadie.
    Carlos

  10. JM

    La “decisión previa” que usted solicita es efectivamente la clave, admitir o no que la ley sea para todos igual. Pero luego no entiendo sus dos vías para “modificar la sentencia del Tribunal Constitucional”. Porque si la ley es igual para todos y la dictan los tribunales competentes, ¿qué fundamento tiene modificar tales sentencias, lo sugiera quien lo sugiera?. Solo hay una vía, acatar la sentencia, como hacemos todos los ciudadanos anónimos que tenemos que pasar por tribunales civil, penal, social, laboral o el que sea. Para ninguno de nosotros se abre otra vía que el acatamiento y cumplimiento de lo que resuelva el juez competente, sin sugerencia alguna para regatear la sentencia.

    De esas “dos vías”, la primera supone un trato especial para con quienes no aceptan la sentencia del tribunal, lo desprestigian públicamente, intentan presionar y finalmente protestan también para indignación del resto de ciudadanos cumplidores. La segunda supone la modificación de la ley fundamental para que el protestón, pueda sacar adelante sus pretensiones inconstitucionales. Así pues, las “dos vías” tratan de modificar la ley para que quepan las exigencias inconstitucionales y solo tienen sentido si la “decisión previa” se ha tomado eligiendo que la ley no debe ser siempre igual para todos.

    Me parece muy acertado el tema de si “el Gobierno tiene que tomar en consideración a los manifestantes”. Naturalmente que ha de considerar sus peticiones, la índole y el respaldo real de las mismas, pero eso no significa que deba ceder ante ellas. Los verdaderos cauces democráticos están bien definidos y las manifestaciones son solo llamadas de atención sobre controversias que han de solucionarse por las vías democráticas establecidas. Por desgracia, existen la demagogia y el jardín donde florece Por el contrario, también existe la ley para defender a tantos o más ciudadanos que se limitan a acatarla y cumplirla para posibilitar la convivencia.

    En cuanto a la demanda de coherencia gubernamental, me parece tan atinada como, en este caso y por varios precedentes, carente de posibilidades de ser atendida. Usted sabrá de las tres reuniones mantenidas por Exteriores estos últimos días con la flor y nata de las dictaduras cubana, siria e iraní. También sabrá de las exigencias y presiones realizadas a los “golpistas” hondureños. Solo es uno de tantos otros casos.

  11. Juan Carlos

    Sí, yo también he pensado que era inoportuna la frase final. De hecho la hubiera quitado.
    Así pues, la borramos del acta
    Saludos, Juan Carlos Ortigosa

  12. Juan Carlos

    Ahora comento un par de cosas que salen: los nacionalismos son un atraso estoy de acuerdo pero existen como tantas cosas arbitrarias y no muy razonadas. La cuestión es cómo se “combaten” mejor. Creo que definiendo al PSC commo nacionalista, por ejemplo, no es la mejor manera. Nacionalismo, el peor, creo que es el español. Leo algunas cosas en el blog de José María Izquierdo en El País que me hace estremecer. No se olvide que la mejor manera de fomentar el nacionalismo es, en mi opinión, el alimentarlo como hizo el PP con campañas contra los productos catalanes y poniendo en solfa todo lo que viene de allí como si fuera una tierra extraña y apestada. Pero si son éstos los que parece que están deseando que se separen!!!.
    En cuanto a la violencia pues la verdad que para violencia mayor la que desató el nacionalismo español, nacionalcatolicismo, desatando una guerra y contra todo bicho viviente que no comulgara con la dictadura. Sólo ETA ha permanecido durante muchos años y creo que ha hecho a la larga más daño al nacionalismo vasco que favor. Terra Iura duró muy poco y era una engendro.
    Creo que sólo desde el máximo respeto mutuo, repito, mutuo, se puede conseguir el acercamiento.
    Pero no se preocupen: si el PP gana las elecciones verán cómo se acerca a CIU y hacen acuerdos de gobierno. Qué dirán entonces? Lo que callaron cuando Aznar gobernó y hablaba catalán en la intimidad o cuando callaba, la primera la Iglesia, con la ley del aborto durante las dos legislaturas de Aznar.
    Ah, se me olvidaba y sin maldad: decir que no se tiene sino admiración por Cataluña pero estar contra el nacionalismo catalán e incluir al PSC entre éste significa que se admira a Cataluña pero, cuando menos, no le gustan la mayoría aplastante de los catalanes que votan a estos partidos.
    En fin.
    Saludos, Juan Carlos Ortigosa

  13. Xavier de Montepí

    Señor Carnicero le felicito por la cantidad de artículos que ha escrito en pocos días , soy incapaz de comentarlos todos porque esta semana estoy espeso , pero le diré que el problema español me parece que se está pareciendo cada día más al belga , no nos entendemos y no nos podemos ver unos a otros , no entraré en detalles de memoria histórica porque no tengo muchas ganas de escribir , los nervios del fútbol y los aires acondicionados me han pasado factura y he tenido que tomar algo de Paracetamol , estoy un poco bajo , pero por lo menos hacerle este comentario , si se enquista el problema catalán será perjudicial para la convivencia y la economía , hay que reconocer el saber hacer de los catalanes y para pedirles esfuerzos tendremos que darles privilegios , de lo contrario se rebelarán , me parece lógico , nada más por hoy sólo felicitar a la Roja y decir que como todo es culpa de Zapatero el triunfo también , todo no va a ser malo , bona nit .

  14. Javier R. T.

    Verán… Con absoluto respeto a la Ley y a la igualdad ante ella y a la igualdad de oportunidad, quiero destacar que la reunión entre Zapatero y Montilla no es sólo una reunión entre el Presidente del Gobierno Central y el Presidente del Gobierno de Cataluña, sino también un cónclave entre un simple licenciado en Derecho (Don José Luis) y otro que carece de estudios superiores (Don José).
    Ellos, por sí mismos, desconocen en profundidad el prolijo percal sobre el que van a deliberar. Hablemos claro: no tienen conocimientos suficientes.
    Se puede argumentar que para eso tienen sus técnicos y que en ellos se apoyan. Es cierto, pero me temo que esos técnicos sólo ofrecen ideas respecto a las posiciones políticas de sus líderes, por lo cual es la pescadilla que se muerde la cola: no sé, pero me asesoro; me asesoran en el sentido que yo quiero; acepto el asesoramiento sin saber a ciencia cierta si es ajustado a Derecho, pero sí a mi posición política; al final, yo obro como me dicen los técnicos, técnicos que me han ofrecido una salida más o menos honrosa a mi santa voluntad.
    De ahí tanto dislate jurídico: manifiesta insumisión a la sentencia del TC por parte de algunos; penosa lucha de Poderes…
    ¿Se habrán preguntado alguna vez Zapatero y Montilla que pueden estar en malas manos?
    Yo me lo pregunto con frecuencia y siempre llego a la misma conclusión: estamos en muy malas manos.
    Saludos.

  15. pe

    Carlos, a mi me parece que el problema va más allá de Cataluña, el PSC, Psoe- balear, el Psoe gallego, se esta nutriendo de dirigentes que vienen del nacionalismo, en algunos casos del independentismo y eso ante la endeblez, de las posiciones de Zapatero respecto a España que quiere una cosa y la contraria nos ha llevado a esta critica situación que lo resolverá el PP con un baño de españolismo a lo bestia.

  16. Juan Carlos

    Pues nada amigo Javier R.T. a lanzar una titulación de Presidente del Gobierno que será lo mejor. Ya tuvimos un militar durante 40 años que seguro que demostró su gran preparación
    Saludos, Juan Carlos Ortigosa

  17. Javier R.T.

    Pues nada Juan Carlos, sigue con historias para no dormir como medio para rebatir ideas. ¿Cómo te acuerdas del dictador? Yo no echo de menos ni su época ni su figura. ¡No será un tic tuyo! No, no: es una de esas genialidades dialécticas que parecen enjundiosas, pero son más hueras que cráneos descerebrados. Y no lo digo por nadie en particular, sino por el uso y la costumbre de muchos en general (es como una paradoja) ¿A cuento de qué esa manía de colocar implícitamente a una persona que da una opinión, equivocada o no, pero en todo caso respetable, en las antípodas del propio pensamiento de quien las expone?
    Nada, nada. A seguir así, amigo.
    Saludos, Javier Ramos.

  18. Miguel Angel

    Visto ayer el discurso de ZP, su sometimiento lanar a los nacionalistas y su voluntad indisimulada de no cumplir la sentencia del TC, es decir vista su voluntad golpista, creo que podemos decir sin temor a equivocarnos que se avecinan tiempos complicados. El odio que se está inoculando dará sus frutos, que no quepa la menor duda. Esta coalición del PSOE y los nacionalistas contra la estabilidad del régimen democrático me recuerda al 34. El final ya lo sabemos. ¡Adios España, bienvenida Yugoslavia!

  19. Eduardo

    Sr. Carnicero siga escribiendo todo tipo de revoluciones para enfrentar mas así se hace patria holee y holee unos y otros , la forma de ganar dinero es lamentable los blogs son todos lo mismo opiniones de gente que quieren ser listos lis tillos pero si una cosa, ” HOMBRES MUCHOS INTELIGENTES POCOS” POR FAVOR COMENTARIOS QUE INSULTEN AL CATALANISMO , NACIONALISTAS ETC ETC. es inútil, Franco los derrotó pero luego comprendió que eran los mejores y al final les dio todo para fortalecerlos esa es la mejor opinión que existe.

  20. pascuamejia

    Leo la entrada de CC y los comentarios que me preceden y pienso 2 cosas que quisiera compartir aquí:

    1)Si seguimos ahondando en lo que nos separa -a todos y por todo, no solo en la dicotomía Catalunya Independiente/ Cataluña Española- acabaremos encontrándonos muy diferentes. Vale que tengamos punto de vista divergentes y hasta contrarios, pero lo que hemos de buscar es el acuerdo y eso solo se consigue si trabajamos sobre lo que tenemos en común y no sobre lo que nos hace disímiles.

    2)Un debate crece y es enriquecedor para todos cuando se centra en los argumentos e ideas, pero cuando se nutre con juicios de valor y comentarios ad hominem adjetivados, la cosa decae y el debate desaparece.

    Lo digo sin acritud.

    Luego está el asunto de la situación catalana.
    ¿Debe un gobernante tomar partido y participar en una manifestación? Bueno, no creo que haya una respuesta de aplicación general. Por ejemplo, si un país pretende invadir a otro, entiendo que el presi del país a punto de ser invadido encabece una manifestación para evitarlo.

    Pero si se trata de una cuestión que separa en casi 2 mitades una sociedad, entonces ni de coña porque ese mismo presidente lo es de todos, no solo de los de su opción. Y esto es lo que pasa en Catalunya.

    También es verdad que habría que leerlo en clave electoral ya que Montilla y el PSC no son independentistas -y basta acudir a la videoteca de TV3 y ver los programas de Agora que tratan el asunto-, están gobernando en coalición y los sondeos dicen que Artur Mas va a ganar de calle.

    Y también habría que oir las frases más pequeñas dichas por los líderes catalanes: el PSC ha dicho claramente que ellos no van a recorrer el camino de la independencia, CiU ha dicho que hay que REHACER (subrayado mío) los puentes rotos y NORMALIZAR la situación con España. Los únicos con entidad política que piden la independencia son los de ERC.

    Se pregunta CC cuál es el límite de las demandas de los nacionalistas y, al no ver ninguno, se “mosquea”. Le diré algunas cosas.

    1) Montilla es el presidente nº 128 de la Generalitat Catalana. El primero fue un tal Berenguer de Cruilles que fue investido en ¡1359! Desde entonces andan tras la independencia. (En realidad desde antes). Están acostumbrados a esperar (seny) y actuar (rauxa) y son pacientes.

    2) La sentencia del TC presenta una paradoja para mí: si estamos en una democracia y es la sociedad la que decide eligiendo a sus representantes, ¿cómo un TC puede revocar lo que aprobaron 2 parlamentos y un referendum y que ya había recibido la Sanción Real? Sencillamente porque no es un Tribunal Constitucional dependiente, como dice la más elemental de las lógicas, del Poder Judicial -separación de poderes- y solo es un tribunal político, nada más absurdo en democracia.

    3) La justicia debe emanar del pueblo en una democracia -ese es el sentido del jurado popular, por ejemplo- y es razonable que los miembros del Tribunal Supremo o del Tribunal Constitucional reflejen la realidad política de Parlamento y Gobierno. Lo que está fuera de consideración democrática es que el TC tenga tal carga política que deje de ser un Tribunal Jurídico para convertirse en una especie de Tercera Cámara capaz de revocar el parlamento nacional, el parlamento catalán y un referendum.

    4) Será legal este TC y sus miembros caducados podrán estar amparados, como Mª Emilia Casas, por una ley hecha a la medida de su persona y circunstancias para que, 2 años después del fin de su mandato, pueda seguir ahí “mandando, disponjiendo y gobernando”. Será legal que no se hayan renovado otros miembros, incluido el fallecido y hasta será legal que se hayan tirado 4 años para tomar una decisión que no debía haberse tomado en más de 4 ó 6 meses. Sin embargo, por todas esas mismas causas, nuestro Tribunal Constitucional es ilegítimo.

    Dicho todo esto, los catalanes tienen motivos para estar cabreados, igual que yo que soy castellano: tengo una canstitución que cada vez sirve para menos y un TC que asume las competencias intransferibles de los parlamentos.

    Montilla es el presidente 128 de la Generalitat catalana.

  21. Juan Carlos

    Como creo que la situación de Cataluña es crucial y afecta tanto a Cataluña como al resto de España y,, por eso, creo que son importantes este tipo de foros. En este sentido agradezco una vez más al Sr. Carnicero que los admita e impulse.
    Pero algunos apuntes más: uno, que no se llega a ningún acuerdo en Cataluña sobre cómo actuar en adelante sobre el tema del estatuto. Y es, en lo que entiendo, porque CIU pugna por ir más allá en el sentido de incidir en el tema del independentismo y ser una nación y de capacidad para decidir y el PSC no entra ahí. De hecho existe también una amplia discusión sobre si hay que hacer una consulta sobre el independentismo.
    dos, me pareció muy interesante el debate de Zapatero con Durán y que áquel entrara al trapo del asunto directamente. Creo que también Durán tuvo que darse cuenta de que no están tan cargados de razón como pretenden.
    Finalmente, que no estamos tan lejos unos de otros como lo hace a veces el ruido político y mediático. Inlcuso el hablar de unos (catalanes) y otros (resto de España) así totalizando me sienta mal porque me siento mucho más cerca de mucha gente catalana que conozco o no que de otra de otras partes que, como he comentado al hablar de la caverna mediática, me estremecen. Y esta caverna no está como hace años en Fuerza Nueva o El Alcazar que lo leíana tres, están en diarios madrileños de tirada nacional, en emisoras de ámbito nacional y en páginas también de muchas extensión. Los libros falseando la historia se venden por cientos de miles de ejemplares y así. Por esdo digo que el ruído es sobre todo el mediático. Yo he pasado bastante tiempo en Cataluña y he vivido en Barcelona y, de verdad, no me he sentido mejor en ningún sitio. Claro si voy pensando que si me hablan catalán, que si la senyera la tienen en muchos sitios, que si no gritan viva España, etc, etc, pues todo lo veo mal. Pero pienso que el mal está en la reacción negativa que muchas veces tenemos. Hay gente en Cataluña que sólo ve a Cataluña como nación, se inventan la historia, y que sólo valora los éxitos deportivos de catalanes y cosas parecidas. No me gusta. Pero, como digo, ahora que llevo 15 años en Andalucía, que fuera de Madrid está el resto de España y que el ruído mediático en Madrid acerca de muchas cuestiones de moral y costumbres y patrioterismo no es el del resto de España con bastante frecuencia.
    En cuanto a Javier R.T. de verdad que no quiero herir susceptibilidades pero alguien que es capaz de ganar unas elecciones pues algo tiene aunque no tenga títulos. Al revés hay quien tiene muchos títulos en un área determiada pero para el resto de la vida pues no es muy hábil. Es todo.
    Saludos, Juan Carlos Ortigosa

  22. Juan Carlos

    Se me olvidaba incidir, una vez más, en el Tribunal Constitucional pues estoy de acuerdo con Pascuamejia. Añado que lamento, además, la frivolidad con la que actúan, si pensamos que son diez que provocan un polvareda en el resto de España con discusiones casi públicas impresentables. Me recuerdan en esto a como hacían los militares con los soldados, dirimen sus diferencias sobre el c…de los españoles. Se dice que la culpa es del Parlamento que no es capaz de renovar: es verdad. Pero, entonces, quizá lo más honesto por parte de los jueces sería decir que no actúan mientras no estén al completo y los que han cumplido sus mandatos marcharse a casa. Pero claro aquí los del Consejo, Tribunales constitucionales, etc., ganan más que el Presidente del Gobierno. El dinero del que nunca se quiere hablar en España pero como ya decía el Arcipreste de Hita en el siglo XIII “hace mucho el dinero, mucho se le quiere…”
    Saludos, Juan Carlos Ortigosa

  23. luigitoes

    Estimado Sr. Carnicero, créame que me da incluso miedo darme cuenta de lo identificado que estoy con su forma de ver este problema. Le digo esto porque acostumbro a ir por libre en mi forma de pensar, pero en este caso coincido punto por punto con Vd.
    Sigo sus intervenciones en radio y sus trabajos escritos desde hace tiempo y le felicito por su valentía, no sólo en el tema vasco, sino en general. Ser de izquierdas no es ser iluso, puede que sí utópico. A problemas reales, soluciones de izquierdas, pero soluciones, no patadas al balón para sacarlo del campo y perder tiempo.

  24. Luis

    Carlos, soy votante de izquierda y comparto casi totalmente tu postura sobre la deriva zapaterista (que no diría yo tanto que del PSOE) ha la desartiulación institucional y territorial de España. Es increible, pero el PSOE, al que siempre he votado, en manos de esta gente (Montilla, De la Vega, Zapatero) me dan miedo. Además estoy seguro de que tu forma de pensar es muy extendida dentro del socialismo español. Yo no sé si Rosa Díez actuó por personalismo o qué al fundar UPyD, pero lo cierto es que tu opinión y (salvando las distancias) Rosa Díez, Leguina, Guerra, Bono, Ibarra, Vara… todo este conjunto de gente debería volver a tomar las riendas del socialismo o fundar un nuevo socialismo español impermeable al nacionalismo español, sí, pero a cualquier otro nacionalismo también.

  25. jota

    Habida cuenta de que usted es periodista y que tarde o temprano tendrá la oportunidad de entrevistarse, hablar con el señor Duran LLeida me gustaría que le preguantara cómo se casan el “somos un nación : nosotros decidimos” con sus manisfestaciones argumentando que se equivocan quienes creen que es sólo un problema de Cataluña ,que es un problema del conjunto de España. ¿no es una contradicción total?
    Además quiero mostrar mi extrañeza ante la sensación que siento todos los años con el debate sobre el estado de la nación: ¿cómo es que se escuchan tantas voces, que van desde la nacionalista catalana a la minoritaria de Nafarroa Bai (lo cual está muy bien) y al mismo tiempo parace que no exista para nada Andalucia, CAstilla, Aragón…….?
    saludos.
    perdón por el simil futbolístico: cien mil pidiendo penalti al arbitro pueden acertar( la fin y al cabo no van al campo a pedir justicia, van a que pase lo que desean ; pero sólo el arbitro juzga y acierta o se equivoca.

  26. Javier R.T.

    Juan Carlos: En serio y también sin acritud, aunque me dolió tu referencia a Franco cuando tocaste mi comentario anterior:

    1º.- Ignoro qué tendrán Zapatero o Montilla para llegar donde han llegado, pero formación -lo que se dice formación- muy poca. Poseen la inteligencia propia del “animal político”, que se caracteriza por su falta de principios. La imagen del “animal político” la ofreció Bismarck con esta frase tan reveladora: “Andar por la vida con principios es como meterse por un estrecho atajo del bosque con una larga vara entre los dientes”. Hace escasas fechas, algún medio informativo habló de la investigación que sobre la vida privada de José Bono (toco madera) promovió Zapatero aun antes de celebrarse el Congreso del PSOE en el que salió elegido Secretario General. ¿Me comprendes? Mi opinión sobre la escasa formación de Zapatero, su carácter iluminado y su voluntarismo impenitente está avalada por sus propios hechos (por ejemplo, convertir la palabra “crisis” en un tabú durante dos años, pues saben que al enemigo se le gana por el lenguaje y que, vetando una palabra, se impide el pensamiento) y está amparada por la de personas con tanto predicamento como Jordi Sevilla, Joaquín Leguina y otros muchos más. La escasa formación de Montilla, además de por sus hechos, por su pasada biografía. Antifranquista de salón, a toro pasado y poco más que se afilió al PSOE cuando estiró la pata el dictador.

    2º.- El Tribunal Constitucional es el más Alto de nuestro Estado y sus resoluciones -para bien o para mal- son “jurídicas” y no “políticas”, pese a quien pese (a mí, a veces, entre otros).

    3º.- Desde primero de carrera, estudiando el libro de Historia del Derecho, me quedé con esta definición sobre lo que se entiende por “Derecho”: “Es la ordenación de la vida social con fuerza vinculante”. FUERZA VINCULANTE. Pues bien, cumplamos las Leyes, acatemos las sentencias de los Tribunales que las interpretan y dejémonos de zarandajas (no lo digo por ti ni por mí, sino por nuestros “mandatarios”).

    4º.- El problema del Estatut me parece, ¿cómo decir?, artificial. No hubo movimiento social previo que exigiera su reforma. Fue idea de unos cuantos mandatarios que copaban, copan y seguirán cualquier cauce de participación ciudadana y presentan las cosas como no son. ¿Prueba? Una sola: si tan interesante y trascendente era la reforma del Estatut para el pueblo catalán no entiendo cómo es posible que lo refrendara un tercio de los ciudadanos con derecho a voto. ese dato es mucho más importante que el hecho de si a la manifestación de hace unos días acudieron 56.000 o 1.000.000 de ciudadanos. Y no vengan los independentistas argumentando que ellos potenciaron la abstención porque esa tesis no se mantiene. Si así fuera, no entiendo cómo no han conseguido una mayoría más cualificada en el Parlament, pues se abstuvo casi el 50% de los ciudadanos con derecho a voto.

    5º.- He estado varias veces en Cataluña y he llegado a la conclusión de que se da una imagen distorsionada de esa Comunidad por gente con excesivo poder de convocatoria (periodistas ya condenados por injurias, politiquillos de tres al cuarto…). Pero, cuidado, que también ocurre al revés: en Cataluña se distorsiona interesadamente la imagen del resto de España en ese territorio.

    6º.- Tengo 52 años y desde mis 20 añitos vivo con hartazgo el estado de permanente crispación política. Son ya 32 aguantando más de lo mismo y viendo cómo nunca se acaba de construir un Estado. En 1978 ne negué a votar la Constitución cuando en TVE vi una entrevista en la que a un ciudadano le preguntaban por qué iba a votar “sí” en el referendum sobre la Carta Magna y contestó: “Porque es bueno, ¿no? Eso es lo que dice la televisión”. Lo pongo como botón de muestra de lo que no debió ser y, pasando el tiempo, todavía seguimos casi como estábamos. Yo -y muchos otros- sí tenemos principios.

    7º.- Pienso que el PSOE, el Gobierno de España y el Gobierno de Cataluña están en muy malas manos y se asientan en eslóganes antes que en ideas con fundamento. Lo siento, pero así opino.

    ¿Remedios a todo esto? No sé… Tal vez sexo, drogas y rock and roll. O, quizá, sentido de la responsabilidad en unos políticos a los que les queda mucho trecho para convertirse en verdaderos estadistas.
    Saludos. Javier Ramos.

  27. Victoria

    Buenos días señor Carnicero

    Con el tema del Estatuto Catalán, se está produciendo tal cantidad de noticias confusas por todos los lados, que la gente de la calle no sabemos a qué carta quedarnos.
    Mucho término jurídico, mucho término político, pero ¿y las cuestiones económicas? ¿En qué nos va a repercutir al resto?
    Empezó Maragall con la musiquilla del federalismo asimétrico, es decir, desigual o injusto ya que toda desigualdad, encierra una injusticia. Abrió el melón ayudado por Zapatero y ahora, en uno de los peores momentos socio-económicos vividos en muchos años, cuando muchos jóvenes universitarios se están planteando el emigrar, en lugar de dar solución y facilitar la vida a las personas, nos centramos en cuestiones identitarias.
    He aquí un ejemplo, de por qué España anduvo con un siglo de retraso respecto a Europa y la demostración, de que vamos por el mismo camino.
    No sé donde parará ésto, ni qué injusticias o desigualdades, o satisfacciones se arreglarán, pero si sé, que no va a ayudar ni a la economía de los catalanes, ni a la del resto, por tanto, no se van a solucionar la situación de muchas familias que han llegado al límite.
    ¿Qué éste no es el tema? Pues yo creo que si. Si no estuviéramos así, no hubiera salido en este momento el pronunciamiento del Constitucional, que con la importancia que tiene para el futuro de España, se está utilizando como maniobra de distracción.

    Y volviendo…El oportunismo político, tiene un límite. No se puede estar en todas partes a la vez. No se puede ser socio-liberal-nacionalista según convenga. No se puede alcanzar el poder ni mantenerlo a cualquier precio. No se debe pactar en unos lugares con regionalistas de derecha, en otros, con separatistas de izquierda. Debe haber una ética.

    Si se disputa el terreno a los nacionalistas, como hace el PSOE, siempre llevaré las de perder porque los nacionalistas no tienen límite y siempre darán un paso más, hasta llegar al independentismo. ¿Puede hacer eso el PSOE?
    Y que sepan, que segun se desarrolle el EC y veamos las implicaciones, aunque intenten ocultarlo, así actuaremos los demás vía de la reivindicación.
    El bolsillo es lo que cuenta y no los términos. Me temo, que la patata caliente, le va a tocar al otro partido. Pero Zapatero, con un oportunismo sin límites, ha jugado a aprendiz de brujo y nos está estallando en las manos su juego, a todos los españoles.

    De las manifestaciones de todo tipo, se podrían hacer muchas observaciones y lo mismo, de las que no se producen al estar desactivadas por falta de convocatoria, y no se puede reflejar el descontento de la calle.
    Por cierto, creo que el Estatuto se aprobó, con el 36% de votos favorables, por tanto un 64% negativo o indiferentes.
    Indica, lo que de verdad importa a los ciudadanos, su trabajo y su calidad de vida. Las demás necesidades, a no ser en situaciones extremas, son creadas artificialmente para beneficio de unos cuantos.
    España ha llevado fama siempre de malos gobernantes, ahora, son peores todavía. Pero, si estamos tutelados en la política económica….Así, nos distraen mientras vamos al precipicio.

  28. Javier

    Señor Carnicero: Muchas gracias por su lúcido planteamineto y por la brillantez de su exposición. En este país nuestro de gañanes y solazo, una voz como la suya es, a mi entender, imprescindible.

  29. rafa tom

    Parece mentira!!!, en anteriores artículos di mi opinión acerca de lo ocurrido con la sentencia del Constitucional y di una solución que a mi modesto entender es bueno para España y los Españoles, que es el federalismo, es más, transcribí el significado de la Real Academia de España, RAE para evitar suspicacias. Me parece bien que se reúnan, mas vale así que no tirarse los trastos a la cabeza, parece y según las ultimas noticias, que poco a poco va volviendo todo a su cauce. Últimamente me dá el palpito de que la izquierda no sabe a dónde va y como quiere caminar en este país y como hacerlo andar en pos de la progresía social que tanto nos ocupa y preocupa, deseo que la siguiente reivindicación nacionalista no se haga, entraríamos en un circulo vicioso de que poderes son para el Estado y que competencias debe tener una Comunidad Autónoma, y esto restaría importancia y credibilidad a la idea de que el Estado tiene sus competencias y las autonomías las suyas, creo que se entiende, no? Y asi vuelta a empezar.

    Todos somos iguales ante la ley, nos guste o no, por tanto, todos los lideres políticos están sometidos al imperio de la Ley, puesto que ellos y no se equivoquen, hacen leyes y deben de cumplirlas,y hacerlas cumplir, es una cuestión sine cuanon, no?.

    Me remito a mis anteriores opiniones, (tercer párrafo del articulo del Sr. Carnicero que nos ocupa), hay que cambiar la Constitución, no es una ley de leyes inamovible, debe de amoldarse a los tiempos que corren y han pasado unos pocos de años y ha llovido mucho para que de una vez por todas se modifique, en anteriores artículos dije que preceptos constitucionales se deberían de cambiar (en mi modesto entender), Cataluña no es una excepción en España, ni al revés, es consecuencia de un nacimiento y de un “contrato” con este país, esto me recuerda algunos pasajes de la obra del escritor Ildefonso Falcones y de la catedral que construían y de la afronta de cierto rey con el pueblo catalán, deberían de leerla, La Catedral del Mar.

    El tema de cuantos van o no van a una manifa, se ha convertido en un boomerang, se vuelve contra quien dice según que cosas, es como en mi tierra, que cuantas personas se han acercado a cierta fiesta, parece que todos estén de acuerdo pero ninguno dice cuantos a ciencia cierta. Es superfluo contar las hojas de la margarita, lo que cuenta es su perfume y lo que quiere decir.

    El Molt Honorable President, debe someterse a la ley, al igual que yo me someto si me multan por infracción del trafico, él (el Presidente Montilla) tiene el injustificable sometimiento a la ley. Cataluña esta encastrada en España y en la Constitución, sino, para que demonios aprobamos la Constitución?. Es de “cajón” lo que dice la Vicepresidenta, no más comentarios, le sobra a la Señora Doña Maria Teresa Fernández de la Vega dicho comentario, es obvio!!!!.

    Señor Carnicero, desde mi humilde opinión, creo que “igualar” manifestantes de la mal llamada Iglesia Católica española y lo ocurrido en Barcelona no viene a cuento, ni tan siquiera en la toma de consideración, son dos cosas distintas y distantes tanto en el tiempo, forma y lugar como en la petición echa por ambos.

    Uf!, pedirle a ciertos políticos de este país que sean coherentes en sus reflexiones es un acto de heroísmo intelectual, sino que se lo pregunten a los del PPT!!!!!

  30. Ram

    Me sorprende la docilidad del comité federal del PSOE, ¡que falta de auto-critica ! con la que ha liado Zapatero en Cataluña y por extensión en el resto de España.
    Soy militante de 30 años de carnet , oigo en mi trabajo, a los militantes del partido, a mis amigos, casi todos socialistas y/o progresistas, al de la asociación de vecinos de mi barrio, no salir del estupor y la sorpresa a la vez que de la decepción. Vivo en zona de habla catalana y no entendemos la posición de Zapatero y mucho menos el silencio cómplice de los miembros del comité. Creo que están en el limbo alejados de realidad común de la mayoría de nosotros y que va a costar mucho votarlos por su miopía política y por anteponer sus intereses personales al sentimiento de la gente.

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  1. ‘¿Además de las complejos y a veces contradictorios reclamos de los manifestantes de Barcelona, tienen el mismo valor reivindicativo las manifestaciones apoyadas por la Iglesia Católica española, las que piden la anulación de la ley de interrup

    [...] Carnicero, periodista, en un artículo publicado en su blog el 13 de julio de 2010. ‘[...] Al margen de que no hay democracia [...]

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