Carlos Carnicero

El comienzo del fin de la impunidad de Israel

George Steiner , uno de los más lúcidos intelectuales de la segunda mitad del siglo XX, desde su condición de judío e hijo y nieto de judíos ilustrados que tuvieron que emigrar a Estados Unidos para huir de la barbarie nazi, manifestó que no era partidario de constituir el Estado de Israel en el lugar que ocupa porque no estaba dispuesto a hacer las cosas que serían necesarias para defenderlo. Puede que en este momento no haya un intelectual judío con más prestigio y lucidez que Steiner.
También hay una cita espléndida del mismo ensayista y crítico de arte: “Este Estado de Israel torturará otros seres humanos. Deberá hacerlo para sobrevivir. (…) Pero durante veinte siglos, en nuestra debilidad de víctimas, tuvimos la actitud supremamente aristocrática de no torturar a los demás. Este ha sido nuestro gran patrimonio “.
Es cierto que la admiración que siento por el pueblo judío radica fundamentalmente en la capacidad que en la historia han tenido para la vanguardia del pensamiento, para la ciencia, para la filosofía y para la innovación. Y la empatía con las víctimas se está transformando en desprecio por los dirigentes que se han convertido en verdugos.
Su condición de víctimas históricas, con el remate abominable del Holocausto, reunía la condición necesaria para que la admiración se alimentara de una simpatía y predisposición para la defensa de sus intereses y sus derechos históricos. Hoy día todo eso se está evaporando a velocidad de vértigo: el desprecio y el odio hacia Israel se extiende por el mundo sin que pueda ser contrapesado ya por el inmenso aparato de propaganda y por los lobbys económicos que se han instalado en Estados Unidos y tienen sus ramales por todo el planeta.
La desfachatez y el desparpajo de las declaraciones del primer ministro de Israel y del ministro de Defensa felicitando a los soldados que participaron en los crímenes del asalto a la flotilla humanitaria promueven el más absoluto de los desprecio. La mentira de que había armas a bordo y terroristas se cae por su propio peso desde el momento en que las autoridades israelíes no han formulado una sola acusación concreta contra ninguna de las personas detenidas ilegalmente en aguas internacionales y conducidas a la fuerza a territorio israelí para ser acusadas de ¡¡¡¡ “inmigración ilegal”¡¡¡.
Hasta hace poco tiempo, la argumentación de que el Holocausto y la memoria de sus víctimas no daba patente de corso a las autoridades de Tel Aviv provocaba una reacción fulminante del llamado observatorio contra el antisemitismo. Allí hay un catalogo actualizado de todo lo que el estado de Israel considera antisionismo para conseguir la impunidad de sus acciones. Cualquier crítica a las actuaciones del estado de Israel es considerada antisemitismo. Fui uno de los primeros en utilizar ese razonamiento en un artículo titulado “La fecha de caducidad del Holocausto” en el que me refería a los plazos en que la impunidad de Israel se podía sustentar en el sufrimiento de este pueblo a lo largo de la historia, y muy especialmente en el más execrable crimen contra la humanidad que fue el exterminio que programaron y ejecutaron los nazis.
Ahora Israel ha perdido una batalla importante porque esa ecuación entre el rol de víctimas transformados en verdugos está universalizada desde que José Saramago la empleo. Los dirigentes de Israel están nerviosos porque están perdiendo la batalla de la propaganda: ahora la imagen del terrorismo de estado se sobrepone a la descalificación histórica del pueblo palestino por los crímenes y los atentados terroristas de alguna de sus organizaciones.
El bloqueo de Gaza es ilegítimo, ilegal e inhumano. El Papa se ha referido a él, al igual que el primer ministro Inglés David Cámeron. La ola de descalificación de la barbarie Israelí desborda los muros de impunidad que le proporciona Estados Unidos, el Consejo General de la ONU y la memoria dolorosa de Alemania que no tiene libertad para realizar una política que trate a Israel como un estado que tiene que cumplir con sus obligaciones y las normas del derecho internacional.
Son pequeños pasos en la decadencia de este Israel sin respeto a la ley. Y habrá que estar atentos a su tentación de una huída para delante. ¿Quién asegura que quienes son capaces de sacar pecho ante la violación del derecho internacional, el abordaje corsario en aguas internacionales y el asesinato a sangre fría de nueve personas desarmadas no son capaces de un ataque nuclear a Irán?
Estados Unidos, en el supuesto caso de que quisiera, no podría contener un ataque nuclear israelí a Irán. Y esa puede ser la respuesta de un país que se encuentra cómodo enfrentado al mundo al que acusa de hipocresía. Tenemos que estar preparados para lo peor pero tenemos que reanudar nuestra posición crítica a la barbarie de Israel. Ese es un compromiso intelectual ineludible y quien lo soslaye o lo camufle con argumentaciones equidistantes sólo está confesando su cobardía ante la poderosa máquina de Israel o su dependencia de un aparato de propaganda poderoso y formidable.

10 Comentarios

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  1. Gustavo H. Prado

    Recomiendo un excelente artículo:
    Amos OZ, “La flotilla de Gaza y los límites de la fuerza”, El País, 03/06/2010: http://www.elpais.com/articulo/opinion/flotilla/Gaza/limites/fuerza/elpepiopi/20100603elpepiopi_4/Tes/
    Recomiendo escuchar este reportaje a Shlomo Ben Ami:
    http://www.rtve.es/mediateca/audios/20100601/slomo-ben-amihamas-unico-beneficiado-dias-como-hoy/787385.shtml

    El compromiso intelectual debe ser con una PAZ justa, no con los proyectos políticos palestinos o israelíes propiamente dichos, ni con sus “causas” mitificadas, ni menos aún con las pretensiones de sus respectivos sectores radicales.
    Una paz justa pudo firmarse en 2000 en Camp David (2 estados, uno judío, otro árabe con fronteras del 67 levemente corregidas y compensadas, partición de Jerusalem, refugiados retornando al Estado Palestino en parte con subvención israelí…), cuando Shlomo Ben Ami era ministro de Exteriores del Gobierno de Barak. Todos sabemos por qué ese acuerdo no se concretó y cuáles fueron las “alternativas” que se eligieron, cómo fueron contestadas, respondidas, vueltas a contestar y dónde hemos llegado por esta mecánica de retroalimentación. Desde entonces el socialismo israelí se hundió y sus restos orbitan tristemente alrededor del Kadima o el Likud (el peor regalo envenenado que dejó Arafat, por cierto, como Israel les regaló Hamás a los palestinos, también sea dicho), la alternativa política es ultraderecha o derecha y la dialéctica de los radicales que quieren imponer la paz venciendo y eliminando a sus enemigos, se ha apoderado del conflicto y de la política de israelíes y palestinos.
    La responsabilidad de opinar constructivamente (porque para otra cosa, ya están ellos mismos) sobre este conflicto desde Occidente no consiste, al menos desde mi punto de vista, en enrolarse con uno de los dos sectores radicales en pugna, ni contribuir a sus respectivos fortalecimientos , como hacen, simétricamente los lobbies neocon (ejemplo en España, Libertad Digital y GEES) o los lobbies árabes-palestinos (ejemplo en España CSCA). Esto aún, creo yo, cuando uno simpatice con uno u otro bando.
    El enemigo a vecer es la guerra y el radicalismo de quienes la alimentan y esos, nos guste o no, están sobrerepresentados en ambas partes. Saludos

  2. JM

    Es cierto que el paso del pueblo judío de indefensa víctima a potente estado con capacidad militar apabullante, le arrebata la simpatía por el débil, sería absurdo. Por otra parte, de poco les sirvió tener esa simpatía mientras les apaleaban en todas partes. En cambio, la creciente aversión hacia Israel, y de paso hacia los judíos, es más consecuencia de una propaganda habilidosa en el empleo de la maquinación, que aprovecha con astucia la hipocresía occidental y la dureza militar israelí frente a las teocracias musulmanas, que aunque ya apenas declaran su afán de acabar con ellos, en sus actos no se lo pueden ocultar a nadie.

    En la guerra de Oriente Medio no se juega a la “misión de paz” y tampoco a la “misión humanitaria”. Estos farisaicos conceptos no caben en esta guerra real donde matas o te matan. Israel lo sabe perfectamente y actúa en consecuencia. También lo saben sus enemigos y actúan con idéntica saña, siempre que pueden. La única diferencia es que hasta hoy, Israel ha triunfado siempre por la vía militar y no necesita tanto otra estrategia. Esta vía militar siempre ha sido un fracaso para los árabes y por eso buscan otras vías hurgando en los falsos escrúpulos buenistas que la progresía occidental ha logrado afianzar en nuestra sociedad. Eso es la “flotilla humanitaria” que recibió a palos a los soldados israelíes, mientras el mundo entero lo seguía cubierto por la TV o Internet.

    En la guerra no hay nada bueno, la inmoralidad es su inicio y , una vez declarada, ya no va a tener satisfacción. Lo menos horrible sería que finalizara y de la forma menos injusta posible. No es menos indecente participar en ella desde la prensa.

  3. Queralt

    Suscribo cada una de tus palabras… hace tiempo que a su campaña propagandística se le ven muchos flecos de injusticia y sinrazón.
    Hay una cosa que me llama la atención: ¿qué dirán “los de Sitges” sobre este tema, ya que en esas reuniones son y se sienten tan libres?
    Sí, en una cosa tienen razón los judíos, el mundo es hipócrita, pero lo empeora aún más la crueldad y el ánsia de poder.
    No creo que nos podamos preparar para lo peor, querido Carlos, porque para “eso” no hay imaginanción humana capaz de hacerlo y no errar: siempre nos superará la realidad.

    Un abrazo.

  4. fernando VII

    Querido Carlos, el pueblo judio ha sido historícamente odiado, siempre, no supone ningún tipo de novedad. Podríamos remontarnos a la expulsión de los judios de distintos paises, entre ellos España; pasando por el cenit que supuso el holocausto, sin que después pese a los citados lobbys, hayan remontado la popularidad, al contrario si algo puede poner de acuerdo a enconados izquierdistas y derechistas es el desprecio a los judios.

    En definitiva no creo que el mundo haya dado nunca motivos a los judios para sentirse queridos, si acaso un poco de compasión por aquello del holocausto, pero se olvidará más temprano que tarde.

    No les justifico, pero entiendo sus recelos, miedos y suspicacias. Prácticamente nunca, ni en ningún lugar la humanidad ha sido amable con ellos. Muchos menos donde están ahora que por gusto muchos de sus vecinos les volvian a pasar por la cámara de gas.

    Israel lo está haciendo mal, se comporta como un animal que se siente siempre acorralado y perseguido, y no le fantan motivos, aunque probablemente ha desambocado en cierta paranoia.

    Creo que el resto del mundo, aparte de condenarles una vez tras otra, que está muy bien; deberíamos preguntarnos como podemos ayudar a resolver la situación. Para ello quizás tenemos que empezar a preguntarnos ¿qué tenemos contra Israel?, más concretamente ¿qué tenemos contra los judios?. Hemos demostrado que tenemos escrúpulos para tolerar totalitarismos de uno u otro signo, también que podemos llegar a ser comprensivos con actos violentos o terroristas por aquello de que sin justicia no puede haber paz. Incluso por aquello del buen rollo universal pasamos por alto que vengan ciudadanos a nuestro pais y se manifiesten “culturalmente” contraviniendo nuestros principios éticos, cuando no nuestras leyes.
    Pero a los judios no les pasamos la más mínima, no sólo hoy 2010, sino abolutamente nunca. Y reitero, hacemos bien en no tolerar lo que no está bien. Pero ¿por qué especialmente con ellos? y ¿por qué en muchos casos sólo con ellos?.

    Realmente a mi me inquieta saber que hay detrás de todo esto. Intento razonar, comprender, y se me ocurren meras hipótesis. Pienso que los judios nos crean cierta mala conciencia. Es como si en gran medida represantaran lo que nos negamos a admitir que somos. Ellos en general con más pragmáticos con todo lo material, no es sólo un tópico, mucho menos hipócritas. Pretenden lo mismo que nosotros, pero no lo ocultan incluso lo explicitan, y lo que es peor muchas veces lo consiguen. Eso creo que despierta una mezcla de miedo, repulsa y envidia que a lo largo de los siglos y en todo el mundo se ha proyectado sobre ellos.

    Quizás donde más comprensión han terminado encontrando ha sido en EEUU, probablemente porque la idiosincracia del pais tiene mucho que ver con su aportación y que para mi se recoge de una manera deslumbrante en un verso de Lorca de Poeta en New York: “… y América es un cocodrilo que no necesita careta”. Nosotros, principalmente va por los europeos, somo un cocodrilo tan voraz y mortífero como el american; pero siempre andamos con subterfugios con engañifas para sentirnos mejor con ellos. De hay creo que viene también parte del antiamericanismo. Ellos le llaman al pan pan y al vino vino por descarnado que suene, a nosotros eso nos horroriza y nos creemos superiores porque lo llamamos de una manera más fina o compasiva, pero nos los bebemos y comemos sin contemplaciones; aunque con una falsedad e hipocresia en ocasiones lacerante.

    Puede parecer una reflexión casi frívola a propósito de una gente bienintencionada asesinada sin miramientos por un ejército. Pero no salimos del mismo bucle, y hay elementos estructurales anclados en el centro de la historia y del universo que trascienden al asunto puntual de la ubicación actual del estado de Israel. Y detrás creo que hay una profunda reflexión humana, al fin y al cabo las personas malgastamos buena parte de nuestra vida eludiendo o luchando contra lo que somos o queremos. Es más, la lucha más cruenta o amarga que solemos dirimir es contra nosotros mismos. Y no puedo dejar de preguntarme ¿qué pasa con los judios? ¿qué vemos cuando nos miramos en ellos que nos repele?. Me puedo creer el mensaje personal de mucha gente que no tiene nada contra ellos, pero como sociedad (cuando menos toda Europa) mayoritariamente y a lo largo de la historia tenemos desarrollada una animadversión especial contra ellos, que jamás amaina, en todo caso se mezcló con un manto compasivo tras el holocausto. Sólo veo cierto paralelismo con lo que ocurre en gran medida con los gitanos, aunque en este caso es más comprensible, que no justificable; ya que se mueven en parámetros socioculturales muy diferentes a los nuestros. ¿Pero los judios? si en cierta manera son artífices de gran parte de nuestro modo de vida.

  5. Gladys

    Tengo cierto naufragio. Cariños

  6. admin

    Tu eres un cielo de naufraga. Besos.

  7. chusé

    He visto en Youtube este vídeo:
    http://www.youtube.com/watch?v=TDQ1O7tBEV8

    Disfrazados de turcos y árabes, unos israelíes ridiculizan a los árabes, a Mahoma… al ritmo de “We con the World”.

    Parece que, de paso, se vengan del “We are the World” de Michael Jackson porque sacaba imágenes de los niños de la intifada.

    He consultado la definición de “semita” de la Real Academia de la Lengua: “Se dice de los árabes, hebreos y otros pueblos”.

    Así pues, he denunciado el antisemitismo (contra los árabes) del vídeo en el Observatorio del Antisemitismo, para ver si tratan el antisemitismo sin racismo.

    Estoy a la espera de la contestación y publicación como denuncia.

  8. rafa

    Que decir de lo ocurrido!!, si todo esta dicho, desde mi visión de lo que paso solo puedo decir que Israel, su gobierno, esta haciendo lo mismo que los nazis hicieron con ellos a principios del siglo pasado de estos con los Palestinos. Mientras Estados Unidos de Norteamérica este defendiéndoles no podemos ni podremos hacer algo para parar esa locura, son odios cainitas los que tienen los judíos con los palestinos; hay quien conocedor de las conspiraciones y sus estudios, dicen que EE.UU. los defiende por mandato divino, por ser el pueblo elegido (no concibo a un dios menor privilegiar a un pueblo sobre otro en cuestión de supervivencia, y más en ese lugar del mundo tan delicado en cuestiones de materias primas y de subsistencia). El gran error fue concebir a Israel como “país” después de la II Gran Guerra y darle terreno para desarrollarse y desplazar a los palestinos del sitio, legítimos, para mi, herederos de aquellos pagos.

    Poco se puede decir mas, porque todo esta dicho, en artículos periodísticos, editoriales, reportajes de TV……. se han convertido en eso, en nazis.

  9. Eduardo

    leo en el periódico local de Albaceteño, su crónica , luego Ud no está ni entre los : 100 universidad es en Periodismo, lo cual significa que los periodistas españoles no están valorados ni entre los 10.000 mejores del mundo verdad que se vanagloria de ello, luego todos los periodistas analistas políticos son muy malos comparados con el resto del mundo es cierto creo que para mi la universidad española esta muy encima de las mejores del mundo. En Ingenieros pocos nos superan en Medicina creo que lo mismo en Economía lo mismo le digo así que por favor no sea mas demagogo

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  1. Enrique Meneses » Israel:Haciendo amigos

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